Ocuparse de las cuentas puede ser abrumador. Aquí presentamos una visión general básica.
Deudas de máxima prioridad
Estas deudas se deben abordar primero porque los acreedores pueden tomar medidas para embargar su propiedad si no se cancelan. Las deudas de alta prioridad incluyen:
- Impuestos impagos,
- Fallos judiciales,
- Manutención de hijos, y
- Deudas garantizadas, como su hipoteca y préstamo para auto.
Deudas de alta prioridad
Se trata de deudas no garantizadas, lo que significa que sus bienes no están en riesgo a menos que el acreedor presente una demanda contra usted y obtenga una sentencia. Sin embargo, estas deudas pueden aumentar rápidamente debido a los altas tasas de interés, los cargos por pagos atrasados y las sanciones.
Deudas de baja prioridad
Estas también son deudas no garantizadas, pero suelen tener tipos de interés y comisiones más bajos en comparación con las deudas de alta prioridad. Sus bienes no están en riesgo a menos que el acreedor presente una demanda contra usted y obtenga una sentencia. La deuda médica es una deuda de menor prioridad.
💡 Importante: Un hospital no puede negarse a proporcionar atención médica de emergencia porque usted adeude dinero.