Una cancelación con cargos a beneficio ocurre cuando una deuda permanece impagada durante un determinado periodo, normalmente entre 90 y 180 días morosa. El acreedor cancela la deuda a efectos contables, pero esto no significa que la deuda esté perdonada.
Esto es lo que ocurre después de una cancelación con cargos a beneficio:
- La deuda aún existe. El acreedor puede continuar con los esfuerzos de cobranza, incluido contactarlo y posiblemente entablar una demanda en su contra.
- La deuda se puede vender. El acreedor puede vender su deuda a un comprador de deudas, quien podrá entonces intentar cobrar e iniciar acciones legales contra usted.
- Su puntaje de crédito puede disminuir. Una cancelación se mantiene en su informe de crédito hasta por siete años, lo que dificultará conseguir un crédito en el futuro.